¡Hola, amantes de la altura y el buen sazón!

Acabo de volver de un día intenso en Zacatecas, una joya colonial que te atrapa con su cantera rosa y su historia minera. Si tienen poco tiempo y quieren aprovecharlo al máximo, ¡este es el itinerario perfecto!

La Mañana: De la Altura a las Profundidades

Mi día comenzó en el punto más alto de la ciudad: el Cerro de la Bufa. No solo es un mirador increíble, sino que también alberga el Santuario de la Virgen del Patrocinio y tiene ese aire histórico por las batallas de la Revolución. Las vistas panorámicas de la ciudad al amanecer son simplemente espectaculares.

Desde ahí, la transición es obligatoria: tomar el Teleférico. Es un viaje corto, pero la sensación de flotar sobre los tejados de la ciudad, con el centro histórico desplegándose bajo tus pies, es fantástica.

El descenso nos llevó directamente a la adrenalina: la Mina El Edén. Ponerse el casco y subirse al pequeño tren para adentrarse en la tierra fue una experiencia de película. Recorrer los túneles y ver dónde se extraía la plata que construyó toda la ciudad te da una perspectiva totalmente diferente de la riqueza histórica de Zacatecas. ¡Es una lección de historia con un toque de aventura!

La Tarde: Corazón de Cantera Rosa

Después de salir de la mina, que está convenientemente cerca del centro, me dediqué a caminar. Y es que Zacatecas se vive a pie.

Me perdí (¡a propósito!) por las callecitas empedradas, admirando la increíble arquitectura barroca. La Catedral Basílica de Zacatecas es el gran emblema, con su fachada esculpida en cantera rosa. Es de esas construcciones que te obligan a detenerte y admirar cada detalle. Luego, un paseo rápido por el Teatro Calderón y la Plaza de Armas te completa el tourvisual por los lugares más emblemáticos.

El Gran Final: El Sabor Zacatecano

Tanta caminata y tanta historia dan un hambre terrible. Y aquí viene la mejor parte: la comida.

Primero, fui directo al Mercado para probar la famosa Birria zacatecana. Caliente, jugosa, con su toque de chile… ¡un manjar reconfortante! Es el combustible perfecto para seguir.

Y para cerrar con broche de oro, tocaba probar la leyenda local: los Tacos Envenenados. Se llaman así porque «están cargados» (y porque son adictivos). Son tortillas de maíz rellenas de frijoles refritos con queso o papa, fritos y servidos con carne. Créanme, olvídense de la dieta por un momento. Son deliciosos, sencillos y absolutamente auténticos.

Zacatecas es un destino que equilibra perfectamente la historia profunda con la aventura, y todo aderezado con una gastronomía que te hará querer volver.


¿Ya conoces Zacatecas o te acabo de convencer? ¡Dinos en los comentarios cuál de estos lugares te emociona más visitar y no olvides seguir a viacando.com para más rutas épicas!

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